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Currículum

Tema 07. Infecciones de transmisión sexual (ITS)

7. BIBLIOGRAFÍA

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7.6.2. PEDICULOSIS DEL PUBIS O LADILLLAS

Cada año, la pediculosis (infestación por piojos) afecta a millones de personas en todo el mundo, en todas las regiones del globo y afectando todos los estratos socioeconómicos.

Los piojos son insectos parásitos obligados que no tienen una fase de vida libre en su ciclo vital. Se trata de artrópodos hematófagos que pertenecen a la clase Insecta, suborden Anoploure, familia Pthiridae y género Phthirus. La transmisión ocurre por contacto directo de piel a piel o a través de objetos contaminados, y los síntomas generalmente no aparecen hasta pasadas 3 o 4 semanas. Las tres especies que parasitan al ser humano son Pediculus humanus capitis (piojos de la cabeza), Pediculus humanus corporis (piojos del cuerpo) y Pthirus pubis (piojos púbicos o “ladillas”). Los piojos de la cabeza son la especie más común y afectan a personas de todos los estratos socioeconómicos. Los piojos del cuerpo se encuentran con mayor frecuencia en personas sin hogar o desplazadas y deben sospecharse en casos de rascado, falta de higiene o durante los meses más fríos (Syed HA, 2026).

Algunos entomólogos consideran que se trata de especies diferentes, mientras que otros los agrupan como una sola especie. En la literatura médica, a menudo se hace referencia a los piojos corporales como Pediculus humanus corporis, pero según las reglas de la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica, esta designación es incorrecta. Los estudios han identificado que los piojos de la cabeza y del cuerpo están estrechamente relacionados, y los estudios genéticos demuestran que los piojos del cuerpo poseen solo un gen que no está presente en los piojos de la cabeza. A diferencia de los piojos de la cabeza y del pubis, los piojos del cuerpo no viven en la piel, sino que viven y ponen sus huevos en las costuras de la ropa o la ropa de cama, y solo se desplazan a la piel para alimentarse. La diferencia más significativa entre los piojos del cuerpo y los de la cabeza es la capacidad de los piojos del cuerpo para transmitir a los humanos enfermedades bacterianas como la fiebre de las trincheras, la fiebre recurrente y el tifus epidémico (Powers J, 2026).

La pediculosis púbica está producida por Pthirus pubis, «piojo del pubis» o «ladilla». Es visible a simple vista, aunque tiene un menor tamaño que el piojo de la cabeza. Parasita el vello púbico y con menos frecuencia el corporal, aunque también se puede observar en las cejas, las pestanas y las axilas. Afecta únicamente a los humanos y mantiene su actividad parasitaria mundial de manera constante desde hace más de 10.000 años. De todos modos, parece que su incidencia durante el presente siglo está disminuyendo. Se ha sugerido que la creciente popularidad de la depilación podría contribuir a la reducción de los casos de infestación.

Se considera una infección de transmisión sexual ya que el contagio sobreviene por contacto íntimo con otra persona infectada, aunque también puede adquirirse por contacto no sexual entre convivientes cercanos. La transmisión por fómites es mucho menos probable, puesto que no sobrevive 24 h sin alimentarse de sangre del huésped. Los huevos se depositan, adheridos al pelo, cerca de la piel. Tras la eclosión, una semana tras la puesta, la cubierta vacía puede permanecer sujeta al pelo. Las ninfas alcanzan la madurez y la capacidad de contagio en 2 semanas. Se calcula una prevalencia global del 2%, aunque se carece de datos epidemiológicos recientes. Su incidencia está aumentando en comunidades desfavorecidas en condiciones de hacinamiento y está disminuyendo en poblaciones con la costumbre de depilarse el vello púbico.

Generalmente se localiza en el área púbica, aunque Phthirus pubis puede extenderse a los muslos o el abdomen, e incluso puede infestar las axilas, las cejas y las pestañas, e incluso el cuero cabellludo. La pediculosis ciliaris infantil podría ser un signo de abuso sexual (Veraldi S, 2018).

Además, las personas afectadas, tienen con más frecuencia otra ITS concomitante (Galván-Casas C, 2024).

 

Diagnóstico

El diagnóstico de pediculosis pubis se realiza mediante la demostración de piojos o liendres (huevos de piojos). La exploración a simple vista puede ser suficiente, pero en casos de diagnóstico incierto, se puede confirmar la presencia de piojos y liendres in vivo al examen dermatoscópico o, alternativamente, se puede confirmar la presencia de ladillas o liendres con una revisión microscópica de los tallos del vello pubiano.

Tratamiento

Los antiparasitarios tópicos son el tratamiento principal para la pediculosis pubis. Se utilizan normalmente acaricidas como la permetrina al 1% en crema o en champú al 1,5% dejándolos actuar durante unos 10-30 minutos. Este tratamiento se recomienda repetir pasada una semana.

También pueden emplearse piretrinas con butóxido de piperonilo. De segunda línea tenemos fenotrina, malation e ivermectina oral.

Se recomienda eliminar las liendres con un peine especial (“liendrera”) o pinzas, si es posible, sin ser necesario afeitar el cabello del área afectada.

Hay que mencionar la importancia de las medidas higiénicas, que consisten en lavar la ropa y las sábanas a elevada temperatura (60º) y evitar la actividad sexual hasta una semana después de completar el tratamiento.

Búsqueda de contactos

Es necesario realizar despistaje de otras ITS, ya que en diversos estudios se ha determinado que hasta un tercio de los pacientes infestados por pediculosis pubis, presentan otras ITS concomitantes.

Cabe mencionar que la pediculosis ciliar y la pediculosis pubis en edad infantil pueden ser un signo de abuso sexual por lo que se debe investigar esta posibilidad y declararla en su caso.

Las parejas sexuales de los pacientes, durante los 3 meses previos al inicio de la clínica, deben ser examinados y tratados.