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Currículum

Tema 07. Infecciones de transmisión sexual (ITS)

7. BIBLIOGRAFÍA

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3.1. Balanitis

El término “balanitis” significa inflamación del glande, que puede ir desde discreto eritema a un eritema más intenso hasta explosionar en forma de vesículas, erosiones y exudación.

La inflamación y el edema del prepucio se denomina “postitis” que va en muchas ocasiones asociada a balanitis en cuyo caso se habla de “balanopostitis”.

Algunas uretritis y las enfermedades ulcerativas de los genitales también pueden causar balanopostitis. El edema del prepucio dificulta o impide su retracción y con ello la visualización de la patología subyacente. Por lo tanto, ante un edema prepucial trataremos de reducir el mismo con fomentos (compresas humedecidas) o baños con suero frío, para volver a ver al paciente al cabo de unos pocos días.

3.1.1. Balanitis candidiásica

Aunque la infección por cándida no se considera habitualmente una infección de transmisión sexual, en ocasiones puede ser adquirida desde una pareja portadora.

La balanitis candidiásica es casi exclusiva de pacientes no circuncidados.

Se inicia en forma de micropústulas que se rompen rápidamente dejando pequeñas áreas de color rojo intenso rodeadas de un pequeño collarete descamativo. Por confluencia se forma una balanitis eritematosa difusa, pero bien delimitada, de bordes geográficos y pequeñas pápulas o pústulas satélites.

No es raro que se asocie a edema prepucial con fisuras, lo que se denomina balanopostitis candidiásica.

Suele aparecer a los pocos días de mantener una relación sexual sin preservativo con una pareja portadora de cándidas. El cuadro suele ser agudo y autolimitado, aunque en ocasiones es recidivante. En pacientes diabéticos puede seguir una evolución más tórpida.

El diagnóstico es fundamentalmente clínico. Se puede recoger muestra para cultivo y empezar tratamiento en espera de los resultados.

Tratamiento

Clotrimazol en crema cada 12 horas durante 5-10 días. Alternativamente se pueden utilizar cremas de miconazol u otros imidazólicos (Workowski KA, 2015).

Se recomienda el tratamiento simultáneo de los contactos. En casos de candidiasis complicada (intensa, recurrente), y, especialmente en diabéticos o inmunocomprometidos se recomienda Fluconazol oral 150 mg en monodosis o itraconazol 200 mg/día durante 7 días (Edwards SK, 2014).

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Balanitis candidiasica B37.42; pústulas y erosiones en glande

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Balanitis candidiasica B37.42; pústulas y erosiones en glande
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Balanopostitis candidiasica B37.42; eritema, edema y fisuras verticales en prepucio
3.1.2. Otras causas de balanitis

          La balanitis candidiásica se debe diferenciar (Borell S, 2015) de otras balanitis de transmisión sexual como la balanitis por tricomonas, la gonocócica o la producida por clamidias que suelen verse en el contexto de una uretritis y se diagnosticarán mediante una PCR múltiplex, y la balanitis por herpes simple, caracterizada por vesículas o erosiones dolorosas (ver herpes simple), de las balanitis irritativas, relacionada con una higiene excesiva (por los productos higiénicos), por higiene escasa (por el papel irritativo del esmegma en hombres no circuncidados), por una masturbación compulsiva o una relación sexual “fogosa”, y de las alérgicas (por el uso de toallitas o pomadas antibióticas, alguno de los componentes del preservativo, productos tópicos de higiene personal o connubiales y “estimuladores” de la libido). También se asemejan una reacción idiosincrásica a algunos fármacos orales (antibióticos, sulfamidas, AINEs, anticonvulsivantes) denominada eritema fijo pigmentario, que aparece repetidamente en la misma localización, tras la toma del medicamento causal, en forma de eritema intenso y despegamiento epidérmico (cursa con dolor, dura unas 3 semanas y cura dejando pigmentación residual) y la balanitis de Zoon, una dermatosis inflamatoria idiopática que suele presentarse en ancianos no circuncidados (se caracteriza por placas eritematosas y erosivas difíciles de diferenciar de un carcinoma in situ del glande, en ocasiones relacionado con el VPH, que se conoce como eritroplasia de Queyrat). Igualmente se pueden producir balanitis en el curso de algunas dermatosis como la psoriasis, dermatitis seborreica o liquen plano que pueden afectar esta región y suelen evidenciarse en el contexto de una dermatosis más extensa; o un liquen escleroatrófico caracterizado por la presencia placas blancas, ligeramente atróficas en muchas ocasiones con algunas zonas hemorrágicas que, cuando afecta el prepucio produce estenosis del mismo.