Currículum
Tema 03. CUIDADO DE LA PIEL NORMAL Y BASES PARA EL TRATAMIENTO DE LAS DERMATOSIS
1. CUIDADO DE LA PIEL NORMAL
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1.1. INTRODUCCIÓN. LA FUNCIÓN BARRERA DE LA PIEL
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1.2. PENETRABILIDAD DE LA CAPA CÓRNEA
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1.3. CUIDADO DE LA PIEL NORMAL
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1.3.1. Higiene de la piel
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1.3.2. Hidratación de la piel. Productos cosméticos
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1.3.3. Cosmecéuticos
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1.4. COSMÉTICOS Y COSMECÉUTICOS EN DERMATOSIS SELECCIONADAS
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1.4.1. Dermatitis atópica
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1.4.2. Acné vulgar
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1.4.3. Rosácea
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1.5. NUTRICIÓN DE LA PIEL, DEL PELO Y DE LAS UÑAS
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1.6. HIGIENE DEL CABELLO
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1.7. FOTOPROTECTORES
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1.7.1. Espectro de radiación solar
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1.7.2. Factores de riesgo para el cáncer de piel
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1.7.3. El factor de protección solar
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1.7.4. Los fotoprotectores
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1.7.5. Los vehículos
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1.7.6. Posibles efectos adversos
2. TRATAMIENTO TÓPICO DE LAS DERMATOSIS
0/73. TRATAMIENTO SISTÉMICO
0/84. FOTOTERAPIA UVB Y FOTOQUIMIOTERAPIA (PUVA)
0/25. BIBLIOGRAFIA
0/11.7.6. Posibles efectos adversos
A pesar de su uso universal, los efectos adversos (EA) de los fotoprotectores son muy poco frecuentes. El más común es una erupción cutánea transitoria. Algunos pacientes refieren irritación, en forma de ardor o escozor principalmente en la región periocular (Dromgoole SH, 1990). Cuesta diferenciarla de una verdadera dermatitis alérgica de contacto (DAC), que pueden producir los componentes químicos de los filtros UV. Su escaso peso molecular les permite atravesar la barrera epitelial y alcanzar el sistema inmune cutáneo responsable de la sensibilización. Las más frecuentes son las de tipo fotoalérgico, en las que el alérgeno se activa por la radiación solar, y se manifiestan en forma de fotodermatitis. Las verdaderas DAC suelen estar relacionadas con las fragancias o los conservantes de sus excipientes (González-Muñoz P, 2014). Los fotoprotectores físicos no atraviesan la barrera y no tienen contacto con el sistema inmune, por lo que están especialmente indicados en personas de “piel sensible” o con “alergia” a los fotoprotectores (Kullavanijaya P, 2021).
Se ha estudiado la absorción de 7 de los componentes químicos más habituales de los fotoprotectores (avobenzona, oxibenzona, octocrileno, homosalato, octisalato, ecamsule y octinoxato). Se aplicaron a las dosis recomendadas (2 mg/cm2) al 75% de la superficie corporal, 4 veces al día durante 1 o 2 semanas y se constató que las cantidades detectadas en sangre eran de 7 a 500 veces superiores al máximo autorizado por la FDA (0.5 ng/mL), incluso después del primer día (Matta MK, 2019; Matta MK, 2020). Ahora bien, en varios estudios no se han detectado EA sobre la fertilidad masculina ni femenina, sobre el crecimiento fetal ni sobre el desarrollo neurológico del niño. Sin embargo, sí que se detectaron alteraciones en los niveles de hormona tiroidea, del nivel de testosterona y del momento de la pubertad. En algunas mujeres se observaron igualmente cambios en el ciclo menstrual, mayor riesgo de fibromas uterinos y de endometriosis. De ello se dedujo que algunos de sus componentes, como las benzofenonas, pueden ser disruptores endocrinos por tener actividad estrogénica en concentraciones relevantes para los humanos (Mustieles V, 2023). El octocrileno (OCL), otro componente de los fotoprotectores químicos de amplio espectro, también causó alteraciones en los ovocitos del ratón (ensamblaje del huso cromosómico, inducción de aneuploidía y disfunción mitocondrial y en la capacidad de unión de los espermatozoides) (Chang H, 2022). El octocrileno también se utiliza en productos cosméticos para evitar su fotodegradación. Además, actúa de forma sinérgica con fotoprotectores para conseguir aumentar el FPS y puede causar una DAC verdadera y una dermatitis de fotocontacto, comprobables mediante el fotoparche (especialmente en adultos con fotoalergia al ketoprofeno) (Avenel-Audran M, 2020).
Por otra parte, preocupa que el uso continuado del fotoprotector pudiera disminuir la producción cutánea de vitamina D, que debería mantenerse a un nivel sérico de ≥ 50 nmol/l (Giustina A, 2023). Sin embargo, se ha observado que, cuando se utiliza de forma recreativa, permite el paso de suficiente radiación UV para mantener el nivel sérico normal de vitamina D. Se hizo un ensayo con voluntarios polacos a los que se aplicó una crema antisolar de amplio espectro con FPS ≥ 15 durante una semana de vacaciones en Tenerife, lo que no evitó que aumentara la carga de 25-hidroxivitamina D3 hasta cifras normales (Young AR, 2019).
Por último, decir que los componentes de los fotoprotectores químicos más utilizados (benzofenonas, alcanfor 4-metilbencilideno, octocrileno y octinoxato) se ha visto que contaminan las fuentes de agua dulce y de su entorno de todo el mundo (p.ej. en cultivos de hortalizas), que deriva de su uso industrial para evitar la fotodegradación de productos cotidianos. También se ha detectado su presencia en productos cosméticos (en maquillajes y perfumes, sobre todo) (Couteau C, 2023). Al final van a parar al microambiente marino y pueden afectar animales acuáticos. Es ampliamente conocido su implicación en el blanqueamiento de corales y se ha comprobado que pueden ser disruptores endocrinos en vías hormonales, pudiendo influir en el desarrollo neurológico y de neoplasias y en el crecimiento de algunos peces (Chatzigianni M, 2022). Se ha visto que la oxibenzona puede ser peligrosa para los arrecifes de coral si la concentración en el agua alcanza un determinado nivel (Zirwas MJ, 2018). En Hawái se han prohibido recientemente el uso de protectores que contengan oxibenzona u octinoxato, debido a sus efectos tóxicos en los ecosistemas marinos (Schneider SL, 2019). Se ha detectado la presencia de alcanfor de 4-metilbencilideno, oxibenzona, octocrileno y octinoxato en varias especies de peces en todo el mundo, lo que puede tener repercusión en la cadena alimentaria (Berardesca E, 2019).
Posibles efectos adversos*
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-Dermatitis irritativa de contacto -Dermatitis alérgica de contacto (perfumes y conservantes del excipiente) -Dermatitis fotoalérgica de contacto (en especial en casos de alergia a AINE de contacto o sistémica) -Pueden ser disruptores endócrinos -Son contaminantes de fuentes de agua dulce y de su vecindad -Son contaminantes marinos (blanqueamiento de corales, tóxicos para algunes peces de la cadena alimentaria) |
*Son muy poco frecuentes. Los filtros físicos no atraviesan la epidermis, los filtros químicos se absorben a través de la piel
En resumen, la FDA y la EMA recomiendan que se hagan más estudios sobre la evaluación toxicológica de los fotoprotectores respecto a carcinogenicidad, reproducción y desarrollo fetal, pero no recomienda suspenderlos, porque las pruebas sobre el beneficio de la fotoprotección para reducir el cáncer cutáneos son robustas. Además, se ha de insistir en las conductas de fotoevitación: que tanto niños como adultos (especialmente los de piel clara) eviten la exposición solar entre las 10 y las 17 horas, que usen ropas poco escotadas, sombreros de ala ancha que cubran las orejas y la nuca y lentes oscuras. Los mismos consejos se deben proponer a pacientes inmunodeprimidos o que sean portadores de más de 50 nevus, sobre todo si son grandes y/o atípicos, personas con precáncer o cáncer cutáneo o que padezcan una fotodermatosis (LE, rosácea). En todos estos pacientes se debe recomendar una fotoprotección estricta con una crema solar FPS 50+. Asimismo, conviene recordar que los filtros UV físicos (minerales o inorgánicos) no se absorben a la circulación sistémica y estarían especialmente indicados en mujeres embarazadas y en niños pequeños.
También solicitamos a los fabricantes que en la etiqueta constase de una forma clara, además de los posibles alergenos, los componentes de las cremas (cantidad de benzofenonas, octocrileno, homosalato, octisalato, ecamsule, octinoxato, etc) para que tanto médicos como farmacéuticos e incluso usuarios puedan elegir la crema más adecuada en base a los mismos, independientemente de la facilidad de aplicación y la cosmética.