Currículum
Tema 17. Lesiones premalignas y carcinomas de los queratinocitos
1. INTRODUCCIÓN
0/12. LESIONES PREMALIGNAS
0/53. CARCINOMAS DE LOS QUERATINOCITOS
0/24. CARCINOMA BASOCELULAR
0/95. CARCINOMA ESPINOCELULAR
0/106. BIBLIOGRAFIA
0/1Imágenes tema
5.4. Dermatoscopia
La dermatoscopia está adquiriendo gradualmente una importancia equivalente a la de un estetoscopio para el médico de familia y se ha hecho irremplazable para el dermatólogo. Con ella se pueden evaluar los patrones morfológicos de los vasos y su disposición, los colores predominantes de una lesión determinada e incluso alteraciones foliculares, además de evaluar los cambios específicos de las lesiones (claves diagnósticas). Para que sea más efectiva siempre se deberían interpretar los hallazgos correlacionándolos con la clínica e integrándolos con la historia clínica del paciente (Lallas A, 2014).
El patrón dermatoscópico completo del CEC fue descrito por Rosenthal et al, en 2012 analizando más de 300 lesiones de las que 92 eran CEC invasivos y 72 eran queratoacantomas. Los hallazgos más característicos de ambas lesiones fueron la descamación superficial (más sensible, 79%), las escamas gruesas de queratina, a veces en el centro de la lesión, las manchas de sangre (en muchas ocasiones sobre una escama gruesa), las áreas blancas sin estructuras, los círculos blancos (el más específico, 87%) y un patrón vascular con vasos en espiral o en “sacacorchos”. La escama de queratina central fue más común en el queratoacantoma que en el CEC (p = 0.03) (Rosendahl C, 2012).
Poco después, en otro estudio realizado en Turquía, se añadieron las áreas rojo lechosas sin estructura, que se detectaron en el 100% de las lesiones, los círculos blancos alrededor de un folículo piloso y un patrón vascular más polimorfo, con vasos en coma, puntiformes, en sacacorchos, glomerulares y lineales irregulares) en el 60% de los casos (Elmas ÖF, 2012).
La dermatoscopia, además, podría ayudar a distinguir los CEC de mal pronóstico, con mayor riesgo de recurrencia, metástasis y muerte por la enfermedad ya que se ha visto que algunos criterios dermatoscópicos se correlacionan con el grado de diferenciación histológica y, por tanto, con el manejo de la enfermedad. En un estudio sobre 143 CECs, un tercio de los cuales estaban bien diferenciados, otro tercio moderadamente diferenciados y el resto mal diferenciados, se detectó por dermatoscopia que la presencia de un color predominantemente rojo le confería unas 13 veces más de ser mal diferenciado, mientras que un tumor predominantemente blanco o blanco-amarillento la reducía en un 97%; que la presencia de vasos en más de un 90% de la superficie del tumor y una distribución difusa de los mismos y el sangrado se asociaron significativamente con mala diferenciación, mientras que la presencia de escamas o de queratina gruesa se asoció de forma robusta con tumores bien o moderadamente diferenciados (Lallas A, 2015).
En estudios más recientes se detectó que los principales predictores dermatoscópicos de CEC invasivo eran los vasos puntiformes (con una OR de 10.4), los vasos lineales ramificados (OR, 5.30), las áreas blancas sin estructura (OR, 6.78), los círculos blancos alrededor de los folículos (OR, 23.45), una disposición de los vasos irregular difusa (OR, 2.55) o periférica (OR, 2.8) y una escama central (OR, 3.35). Además, en el carcinoma invasor se aprecian vasos en asa o en horquilla y en serpentina (Papageorgiou C, 2020). Por otra parte, en el CEC pigmentado se observó también ausencia de red de pigmento (100%) junto con puntos y glóbulos pigmentados (27.3%) (Chan SL, 2019).
Habitualmente la distinción entre los 2 tumores más comunes de la piel, el CBC y el CEC, es fácil tanto por las características clínicas como dermatoscópicas, aunque puede haber confusiones. Ambos pueden caracterizarse por presentar descamación, pigmentación y bordes redondeados y suelen mostrar un patrón vascular polimorfo a la dermatoscopia, todo lo cual los distingue de otros tumores cutáneos. La presencia de erosiones favorece el diagnóstico de CBC (OR 5.2, p = 0.05), mientras que la de descamación y de masas de queratina favorecen en de CEC (OR 3.7, p = 0.07) (Neagu N, 2020). En un estudio sobre 154 casos diagnosticados de CEC o CBC, 13 casos se diagnosticaron erróneamente en sentido inverso (9 CEC fueron clínicamente diagnosticados de CBC y 4 CBC fueron diagnosticados de CEC). La presencia de escamas sin pigmentación ni bordes redondeados en la dermatoscopia debe hacer pensar en CEC y lo contrario en CBC (Ryu TH, 2018).