DermtoApp

Currículum

Tema 17. Lesiones premalignas y carcinomas de los queratinocitos

6. BIBLIOGRAFIA

0/1
Text lesson

2.3. Queilitis actínica

La queilitis actínica se manifiesta en forma de descamación adherida, erosiones, costras o hiperqueratosis. Aparece siempre en la semimucosa del labio inferior, lo que nos demuestra una clara influencia actínica.

Es el equivalente en el labio de las queratosis actínicas. Como tal es considerada una lesión premaligna, aunque para algunos autores forma parte del espectro de los carcinomas de queratinocitos (CQ) de los que es considerada una etapa temprana, un auténtico CEC in situ. Representa la tercera parte de las causas de las queilitis y es la primera causa en pacientes de piel clara y edad avanzada.

Queilitis acctinica L56.8; atrofia difusa del borde bermellón del labio con un área descamativa y costrosa (4)

Queilitis actinica L56.8; atrofia difusa de la semimucosa labial con un área erosionada y costrosa. En caso de duda se ha de hacer biopsia

Queilitis acctinica L56.8; atrofia difusa del borde bermellón del labio con erosiones y un área descamativa y costrosa (6)

Queilitis actinica evolucionada L56.8; áreas de leucoplasia y costras; lesión no infitrada

Queilitis acctinica L56.8; atrofia difusa del borde bermellón del labio con erosiones y un área descamativa y costrosa (5)

Queilitis actinica L56.8; atrofia difusa del borde bermellón del labio con áreas de leucoplasia y costras

Queilitis acctinica L56.8; atrofia difusa del borde bermellón del labio con áreas de leucoplasia y una zona hiperqueratósica

Queilitis actinica L56.8; atrofia difusa del borde bermellón del labio con áreas de leucoplasia y una zona hiperqueratósica

Los factores de riesgo significativos e independientes fueron edad ≥ 60 años, fototipo II Fitzpatrick, trabajar al aire libre durante más de 25 años y antecedentes de cáncer cutáneo no melanoma (CCNM) (Rodríguez-Blanco I, 2018).

Dado que el CEC del labio inferior puede producir metástasis en un 11% de los casos, a diferencia del 1% del CEC en otras partes de la piel, en todos los pacientes con daño actínico crónico se recomienda examinar los labios con detalle.

La aparición de induración al tacto o infiltración en profundidad nos ha de hacer pensar en carcinoma invasivo.

Se debe diferenciar de otras causas de queilitis: queilitis de contacto (mujeres más jóvenes por el uso de cosméticos o barras protectoras labiales), por fármacos (especialmente retinoides), queilitis angular, infecciosa, exfoliativa, granulomatosa (síndrome de Melkersson-Rosenthal), de células plasmáticas, por lupus eritematoso, por liquen plano, por afectación de un pénfigo o un penfigoide o queilitis por angioedema (Lugović-Mihić L, 2018).

3.2.1.Tratamiento

El mismo que para las queratosis actínicas: dirigido principalmente al campo de cancerización como crema de 5-fluorouracilo, imiquimod al 5%, ingenol mebutato o dirigido a las lesiones como crioterapia, curetaje y electrocoagulación, láser, terapia fotodinámica (TFD) o exéresis con bisturí (en caso de necesitar biopsia o lesiones recidivantes). En ocasiones se combinan ambos tratamientos de forma secuencial; se debe realizar tratamiento de mayor intensidad ya que el riesgo de cáncer es más elevado y, además, el carcinoma labial es más agresivo que el cutáneo.

Las cremas de 5-FU son el tratamiento tradicional con el que existe mayor experiencia.

El IM produce una muerte celular rápida y, además, la respuesta inmune inducida puede destruir las células displásicas adyacentes. Se utiliza en gel al 0.015% para autoaplicarse en el labio inferior durante 3 días consecutivos. Se realizó un estudio sobre 14 pacientes obteniéndose una mejora subjetiva en más del 80% de los casos. Los EA más comunes fueron ardor, dolor y queilitis angular. Ahora bien, en la biopsia de control se detectó displasia leve en todas las muestras y no se redujo la expresión de P53 (Rossini RC, 2020).

La TFD se ha usado tanto con una fuente artificial de UV como con luz de día. Se realizó un estudio con 22 individuos con queilitis actínica histológicamente confirmada que recibieron 2 sesiones MAL (ácido 5-aminolevulínico) con luz de día con 1 semana de diferencia. Se obtuvo una respuesta completa del 80% a los 12 meses de finalizado el tratamiento, habiendo detectado una asociación entre la respuesta y el grado de displasia (p = 0,016), siendo menor, solamente del 50%, en los del grado II (Andreadis D, 2020).

Cuando el daño es difuso o las lesiones muy recidivantes el mejor tratamiento es la bermellectomía parcial o total. Se estudiaron 8 pacientes a los que se realizó una bermellectomía y reconstrucción mediante un injerto alográfico de matriz dérmica. El área media del injerto fue de media 1.6 × 5.5 cm. Los resultados estéticos fueron satisfactorios o excelentes lo mismo que la función del orbicularis oris y la funcionalidad del habla. No hubo complicaciones ni recurrencias a los 18 m (Chang SH, 2020).

Se han hecho varias revisiones sistemáticas para evaluar el mejor resultado terapéutico. En una de ellas se incluyeron 20 artículos. Se concluyó que el tratamiento de primera línea debía ser el tratamiento quirúrgico, aunque la evidencia al respecto es escasa (Varela-Centelles P, 2020). En otra revisión sistemática reciente sobre 29 artículos se detectó que los mejores resultados clínicos se obtenían con la TFD (desaparición de casi el 100% de lesiones), pero no la mejoría histológica que fue muy variable, del 16 al 100%. Entre los quimioterápicos evaluados, el imiquimod mostró los mejores resultados: mejoría clínica en 80 a 100% de los pacientes y mejoría histopatológica en 73 a 100% (Salgueiro AP, 2019). Finalmente, en otra revisión que incorporó 49 artículos, se incluyeron 789 pacientes tratados con uno de los siguientes procedimientos por orden de frecuencia: láser, TFD, diclofenaco al 3%, TFD seguida de imiquimod al 5%, imiquimod al 5%, 5-fluorouracilo, cirugía, ingenol mebutato al 0.015%. En conjunto se consiguió una respuesta completa en el 76.5% de los pacientes, pero hubo un 10.2% de recurrencias. La cirugía parcial y el láser proporcionaron las tasas de respuesta completa más altas (100% y 93.8%, respectivamente) con bajas recurrencias. Los otros tratamientos fueron menos utilizados y los resultados fueron más pobres, con excepción de la TFD, que proporcionó un 68.9% de respuestas, mejorando sensiblemente cuando se añadió imiquimod 5% (Lai M, 2019).

Los procedimientos no quirúrgicos mostraron resultados menos consistentes, aunque la terapia con medicamentos proporciona mejores resultados estéticos que los obtenidos por otros enfoques terapéuticos.

El tratamiento se debe complementar con la utilización de una crema labial con elevado índice de fotoprotección.