Currículum
Tema 01. Estructura y funciones de la piel
1. INTRODUCCION
0/12. LA EPIDERMIS Y LA FUNCIÓN BARRERA
0/53. LA UNIÓN DERMO-EPIDÉRMICA Y LOS DESMOSOMAS
0/14. LOS ANEJOS CUTÁNEOS
0/55. LA DERMIS, EL COLÁGENO Y LA MATRIZ EXTRACELULAR
0/36. CICATRIZACIÓN DE LAS HERIDAS
0/37. LA HIPODERMIS, PANÍCULO ADIPOSO O GRASA SUBCUTÁNEA
0/58. El SISTEMA INMUNE CUTÁNEO
0/69. BIBLIOGRAFÍA
0/1IMATGES TEMA
0/02.3. Estrato espinoso
Los queratinocitos originados en el estrato basal se van desplazando a niveles epidérmicos superiores, en los que siguen su proceso de diferenciación y especialización, empujados por las células derivadas de la capa basal. Por encima del estrato basal se sitúa el estrato espinoso (EE). Está compuesto por 7-10 capas de células poliédricas, irregulares, de citoplasma amplio y ligeramente eosinófilo, que contiene tonofibrillas de queratina de 10 nm que forman su citoesqueleto. Estas tonofibrillas son la que proporcionan consistencia al queratinocito, contactan proximalmente con el núcleo celular y de forma distal con la membrana citoplasmática. En la pared celular se unen a unas moléculas de adhesión transmembrana y dan lugar a los desmosomas. Durante el proceso de deshidratación y tinción con H&E se produce una retracción de estas uniones celulares lo que les proporciona un aspecto de “espinas”. A medida que van alcanzando niveles superiores en la epidermis, las células del EE van produciendo queratinas más maduras, de mayor peso molecular, que se acumulan en el interior de los queratinocitos hasta desplazar todo el citoplasma metabólicamente activo. Los queratinocitos siguen escalando las diferentes capas de la epidermis unidos a los queratinocitos vecinos por medio de los desmosomas. A nivel molecular, los desmosomas, en su dominio intracelular, están formados por una zona de unión de las queratinas del citoesqueleto a unas pequeñas proteínas articuladas denominadas desmoplaquinas. Éstas, a su vez, se unen distalmente a unas proteínas transmembrana denominadas placoglobinas que contactan, en su dominio extracelular, con las desmocolinas y desmogleínas que son las que se unen a los desmosomas vecinos. Ultraestructuralmente, al microscopio electrónico, están formados por placas densas intracelulares que corresponden a la zona de unión del citoesqueleto de queratina a las moléculas de adhesión o caderinas (Wanuske MT, 2021). Una de las dermatosis ampollosas crónicas autoinmunes más graves, el pénfigo, está causada por autoanticuerpos antidesmogleína 1 (Dsg1, 160kd) y anti-desmogleína 3 (Dsg3, 130kd). Ello debilita las uniones intercelulares dando lugar al despegamiento de las células epidérmicas entre sí y formando una ampolla intraepidérmica (Yeruva S, 2023). Se han descrito diferentes variantes clínicas de pénfigo que se correlacionan con diversos perfiles de autoanticuerpos. En el pénfigo de mucosas predominan los autoanticuerpos IgG contra Dsg3, mientras que en el pénfigo vulgar y en el pénfigo foliáceo se asocian con autoanticuerpos contra Dsg1 (Hudemann C, 2023). Las células nucleadas de la epidermis del EE también contribuyen a la barrera epitelial gracias los desmosomas y al resto de uniones intercelulares, las denominadas uniones estrechas o adherentes y las uniones hendidas. Se ha demostrado que las uniones estrechas de la piel forman una barrera en el estrato espinoso superior y en la capa granulosa de la epidermis. Además de la función de barrera, las proteínas de las uniones estrechas participan en las señales de proliferación, diferenciación, adhesión célula-célula y en la apoptosis en los queratinocitos (Bäsler K, 2017). Las uniones mixtas (desmosomas y uniones adherentes) son de tipo transitorio, ya que se van pegando y despegando progresivamente a las células vecinas a medida que escalan la epidermis. De esta capa también deriva el carcinoma espinocelular o escamoso (Moreno S, 2023), el segundo en frecuencia de toda nuestra economía, que está causado por las mutaciones que produce la radiación UVB. Los genes conductores mutados más probables incluyen NOTCH1-3, TP53, FAT1, PIK3CA, que también se han detectado en las lesiones premalignas como las queratosis actínicas. Ahora bien, la piel fotoexpuesta de apariencia normal alberga una elevada carga de mutaciones somáticas (~5,8 mutaciones por Mb) y viene a ser mosaico de células precancerosas que albergan mutaciones en algunas de las vías conductoras (Hedberg ML, 2022). La suma de mutaciones originaría el CEC invasor.