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Currículum

Tema 06. Micosis cutáneas

TEMA 06. MICOSIS CUTÁNEAS

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5. BIBLIOGRAFIA

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3.10. Resistencias

Una preocupación creciente en los últimos años es la aparición de resistencias en algunas especies de Cándida. La identificación rápida de la resistencia a los antimicóticos es crucial para seleccionar el fármaco más adecuado para curar al paciente. Destacamos 2 especies: C. tropicalis una de las cuatro principales especies de Cándida y la principal responsable de las candidiasis en las regiones de Asia-Pacífico y de América Latina, en especial en pacientes con neutropenia y/o neoplasias malignas. Las infecciones sistémicas por C. tropicalis tienen unas tasas de mortalidad que se acercan al 40% y de resistencia a los azoles del 5% al 30%. La Red de Vigilancia de micosis invasivas en los Hospitales de China informó un aumento en la resistencia al fluconazol y al voriconazol del 5,7% a ~30%, aunque las resistencias a las equinocandinas y la anfotericina B sigue siendo baja. Las resistencias suelen estar causada por mutaciones en loci específicos. En un estudio sobre los polimorfismos de un solo nucleótido (SNP) se identificaron 36 loci de mutación en siete genes de C. tropicalis asociados con la resistencia a los azoles y/o equinocandinas. Las mutaciones detectadas con mayor frecuencia fueron G751A y A866T de UPC2, A491T de TAC1 y A395T y C461T de ERG11 (Wan F, 2024). La segunda levadura es C. auris, un hongo patógeno que apareció simultáneamente en los 5 continentes con 5 clados genéticamente distintos en las diferentes ubicaciones geográficas. Se trata de un hongo haploide resistente a múltiples fármacos que ha ganado una considerable atención durante la última década (Du H, 2020). Se considera una emergencia global, por su capacidad para causar brotes nosocomiales en entornos de hospitalarios transmitidos por la actividad médica. Tiene una resistencia innata a múltiples medicamentos antimicóticos y es resilente frente a las medidas de higiene y control de infecciones (Rhodes J, 2019). Ha provocado infecciones graves, potencialmente mortales, especialmente entre pacientes inmunodeprimidos a expensas de la inmunidad innata (Holt AM, 2024).