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Currículum

Tema 06. Micosis cutáneas

TEMA 06. MICOSIS CUTÁNEAS

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5. BIBLIOGRAFIA

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3.1. Candidiasis

Candida albicans es un hongo levaduriforme comensal que forma parte de la microbiota de las superficies de la piel y de las mucosas oral, gastrointestinal y genital humana. Es la causante de la mayoría de candidiasis, aunque también pueden estar causadas por otras especies de cándida como C. tropicalis, C. parapsilosis, C. guilliermondi, C. krusei o C. glabrata. Últimamente ha aparecido una nueva especie nosocomial que se transmite por la actividad intrahospitalaria, la C. auris, un patógeno emergente con resistencia a la mayoría de antimicóticos (Palese E, 2018).

Se trata de una levadura ovalada que mide de 2 a 6 µm de diámetro, unicelular y que se reproduce por gemación. Los humanos somos portadores de cándidas en todo el tracto gastrointestinal formando parte de la microbiota intestinal normal. También la vagina y la mucosa oral pueden estar colonizadas por levaduras (especialmente C. albicans y C. glabrata) entre el 30% y el 60% de los individuos. Si bien es un colonizador habitual de humanos sanos, también es responsable de infecciones de las mucosas y enfermedades invasivas graves, pudiendo pasar de comensal benigno a patógeno invasivo. Un equilibrio en las interacciones entre C. albicans, las bacterias de la microbiota cutáneo-mucosa y las respuestas inmunes homeostáticas del huésped facilita el estado de comensal mientras que una disbiosis puede conducir a la infección por C. albicans (Eichelberger KR, 2023). Una disbiosis inducida por antibióticos, por inmunosupresión iatrogénica o debido a intervenciones médicas que dañan la integridad de la barrera mucocutánea y/o perturban los mecanismos de defensa del huésped favorece que C. albicans se convierta en un patógeno oportunista y cause una enfermedad mucocutánea debilitante y/o infecciones sistémicas potencialmente mortales (Lopes JP, 2022).

Las formas más comunes de infección comprenden la candidiasis oral, la vulvovaginitis, la balanitis, el intertrigo, la dermatitis del pañal, la erosió interdigitalis blastomycetica, la dermatitis perianal y balanitis candidiásica.

Las infecciones por Candida se han incrementado notablemente coincidiendo con el aumento de personas inmunodeprimidas ya sea por enfermedades sistémicas debilitantes, VIH, linfomas, leucemias o cáncer o por tratamientos inmunosupresores clásicos o biológicos. En estos pacientes puede causar infecciones graves, poco comunes, como sepsis, esofagitis o endocarditis, además de infecciones del tracto urinario. De ellas, C. albicans sigue siendo la causa más común de candidiasis sistémica potencialmente mortal. Ahora bien, el uso profiláctico de antimicóticos azólicos entre pacientes vulnerables ha provocado la aparición de otras especies de Candida con resistencia intrínseca a estos fármacos (Pristov KE, 2019).

C. albicans, es una infección con características únicas por su estilo de vida como comensal y patógeno potente y por la frecuencia y diversidad en la variabilidad de infecciones que causa. Se puede transmitir de forma vertical de madre a hijo, aunque las infecciones surgen predominantemente de la microbiota endógena (Zhai B, 2020), a diferencia de otras micosis sistémicas como las Aspergillosis, Cryptococcosis e Histoplasmosis que provienen del ambiente y han desarrollado factores de virulencia que les permiten producir infecciones en humanos después del paso por un nicho animal (Latgé JP, 2019).