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Currículum

Tema 06. Micosis cutáneas

TEMA 06. MICOSIS CUTÁNEAS

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5. BIBLIOGRAFIA

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3.3. Epidemiología

La ausencia de sistemas de vigilancia nacionales o regionales acerca de las infecciones por dermatofitos y levaduras deja a los médicos con una información limitada sobre la epidemiología y la resistencia a los antimicóticos en la que basar decisiones y estrategias de tratamiento. Considerando la creciente amenaza global de micosis, la OMS estableció un Grupo de Expertos en 2020 para elaborar una Lista Prioritaria de Patógenos Fúngicos (FPPL) publicada en 2022 (WHO, 2022). Esta revisión sistemática evaluó principalmente las características y el impacto global de las candiasis invasivas (CI) teniendo en cuenta un conjunto de criterios como mortalidad, hospitalización y discapacidad, pruebas de susceptibilidad a medicamentos antimicóticos, previsibilidad, incidencia anual y distribución y emergencia global de 2016 a 2021.

En la última década se ha observado un aumento significativo de la incidencia de infecciones por Cándida, debido principalmente al aumento del número de individuos susceptibles, que sigue incrementándose en consonancia con el número de pacientes inmunodeprimidos (Richardson JP, 2018). El aumento de la edad parece estar asociado con un incremento de la morbilidad y la mortalidad de la misma (Kashyap B, 2019). Las candidiasis son una causa común de intertrigo entre pacientes ancianos como diabéticos, polimedicados o con falta de cuidado personal. En los ancianos es común la disminución de la salivación y el uso de las dentaduras postizas, lo que les hace susceptibles a la candidiasis oral. Es riesgo se incrementa aún más si la medicación incluye agentes citotóxicos (p.ej., metotrexato, ciclofosfamida) o inmunosupresores biológicos para dermatosis graves o enfermedades reumáticas. Las personas mayores tienen más probabilidades de estar expuestos a situaciones que aumentan el riesgo de candidiasis invasiva, por el uso de antibióticos de amplio espectro, la alimentación parenteral y el mayor contacto con dispositivos de monitorización invasivos en una UCI (Flevari A, 2013).