Currículum
Tema 12. Urticaria, toxicodermias y otras reacciones por hipersensibilidad
1. URTICARIA Y ANGIOEDEMA
0/22. TOXICODERMIAS (ERUPCIÓN CUTÁNEA POR FÁRMACOS)
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2.1. Introducción a las toxicodermias
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2.2. Exantema maculopapular (erupción morbiliforme o rash medicamentoso)
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2.3. Eritema fijo pigmentario (exantema fijo medicamentoso)
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2.4. Síndrome de Stevens-Johnson (SSJ) y necrólisis epidérmica tóxica (NET, síndrome de Lyell)
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2.5. Reacción medicamentosa con eosinofília y síntomas sistémicos (Drug reaction with eosinophilia and systemic symptoms “DRESS”)
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2.6. Pustulosis aguda exantemática generalizada
3. FITOFOTODERMATITIS
0/14. VASCULITIS
0/65. PANICULITIS
0/56. BIBLIOGRAFÍA
0/12.5. Reacción medicamentosa con eosinofília y síntomas sistémicos (Drug reaction with eosinophilia and systemic symptoms “DRESS”)
El síndrome de DRESS es una reacción de hipersensibilidad grave, tipo IVb, mediada por células T, que se caracteriza por la aparición de exantema cutáneo, fiebre, eosinofilia, adenopatías y afectación de órganos internos (principalmente hígado y riñón). Es poco frecuente, con una incidencia estimada de 1 por cada 1000 a 1 por cada 10.000 exposiciones a medicamentos, y representa aproximadamente el 20% de las reacciones cutáneas graves en pacientes hospitalizados. La mortalidad oscila entre 5% y 7% en cohortes europeas recientes, y la morbilidad está asociada a complicaciones multiorgánicas y secuelas autoinmunes. Los fármacos más frecuentemente implicados son los anticonvulsivantes (fenitoína, fenobarbital, carbamazepina) (24% de los casos), antibióticos (en especial sulfamidas y derivados como dapsona y salazopirinas) (22%) antivirales y alopurinol (15–23%) (Cuestas D, 2018; Behera SK, 2018; Kridin K, 2023).
Se caracteriza clínicamente por una tríada de exantema cutáneo, fiebre y afectación sistémica (hematológica y visceral). El exantema suele ser morbiliforme, iniciando en el tronco y cara, y puede extenderse a más del 50% de la superficie corporal. Es común la presencia de edema facial, linfadenopatía generalizada, y lesiones cutáneas, que pueden ser inespecíficas (maculopapulares, urticariformes, eczematosas, eritrodérmicas, purpúricas, vesiculares o pustulosas). La afectación mucosa es frecuente pero generalmente leve. La inflamación y erosión oral ocurren en hasta el 56% de los casos, y la mucositis extensa en el 15% (Kroshinsky D, 2024).
El periodo de latencia típico entre la exposición al fármaco y el inicio de los síntomas es de 2 a 6 semanas, dependiendo del fármaco implicado. Los anticonvulsivantes y alopurinol suelen asociarse a latencias más largas, mientras que los antibióticos pueden provocar DRESS en periodos más cortos. La duración de las lesiones cutáneas suele ser prolongada, con una fase de resolución marcada por descamación superficial. El exantema persiste generalmente más de 2 semanas, con recuperación clínica de 2 a 3,5 semanas tras el inicio del tratamiento. La resolución completa puede tardar más tiempo y existe riesgo de recaídas y secuelas a largo plazo (Kroshinsky D 2024).

Reacción medicamentosa con eosinofilia y síntomas sistémicos L27.3; rash eritematoso progresivo de predominio en pliegues asociado a eosinofilia y daño hepático, por carbamacepina
El diagnóstico se basa en la identificación de una combinación característica de hallazgos clínicos y de laboratorio en el contexto de exposición reciente a un medicamento de riesgo. Los criterios diagnósticos más utilizados internacionalmente son los del sistema de puntuación RegiSCAR, que clasifica los casos como DRESS “no”, “posible”, “probable” o “definido” según la presencia de los siguientes elementos: erupción cutánea extensa (generalmente maculopapular), fiebre (>38°C), linfadenopatía, eosinofilia periférica, afectación de órganos internos (principalmente hígado, riñón, corazón o pulmón), y hematológicas como linfocitos atípicos (Kroshinsky D, 2024).
El tratamiento se basa en la retirada inmediata del fármaco causante, soporte clínico, y el uso de inmunosupresores, principalmente corticosteroides sistémicos, que constituyen el tratamiento de primera línea. La dosis inicial recomendada suele ser prednisona o equivalente a 1 mg/kg/día, con reducción progresiva durante varias semanas o meses. Los anticuerpos monoclonales dirigidos contra el eje interleucina-5/interleucina-5R (mepolizumab, reslizumab, benralizumab) han mostrado eficacia y seguridad en casos refractarios o dependientes de corticosteroides, y pueden considerarse como terapia de inducción en pacientes con alto riesgo de complicaciones por glucocorticoides (Rubin L, 2023; Kroshinsky D, 2024).
Es necesario hacer seguimiento clínico y analítico prolongado tras el alta hospitalaria, con monitorización regular de función hepática, renal, tiroidea y glucémica, así como evaluación psicológica según la evolución, ya que hay riesgo de desarrollar complicaciones crónicas. El seguimiento debe ser individualizado y multidisciplinario, ya que las recaídas pueden ocurrir durante el descenso de corticoides o incluso después de la remisión clínica, y algunas complicaciones pueden manifestarse tardíamente (Kroshinsky D, 2024).
Detectar y evitar el fármaco implicado en esta reacción y administrar corticoides sistémicos de forma precoz.