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Currículum

Tema 15. Enfermedades de las glándulas sebáceas y sudoríparas

6. BIBLIOGRAFÍA

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4.1. Hidradenitis supurativa (HS). Introducción

La hidradenitis supurativa (HS) es una enfermedad inflamatoria crónica, progresiva e invalidante. Se caracteriza por nódulos inflamatorios y dolorosos que se convierten en abscesos. Estos abscesos no se rompen directamente a la piel, sino que forman túneles, de trayecto sinuoso, que disecan la dermis profunda y el tejido subcutáneo. Estos túneles sí se abren al exterior por fístulas cutáneas y supuran un material purulento. Las lesiones inflamatorias y los túneles curan dejando fibrosis y cicatrices extensas en forma de cordones y/o placas. Se localizan en áreas intertriginosas (axilas, ingles, región anogenital y submamaria) y se acompañan de dolor. Las lesiones suelen dejar cicatrices desfigurantes en la zona afectada que causan vergüenza y una disminución significativa de la calidad de vida (Goldburg SR, 2020; van Straalen KR, 2024).

Según el grado de inflamación, la HS se clasifica en predominantemente inflamatoria y no inflamatoria. En la fase inflamatoria inicial predominan los nódulos inflamatorios, los abscesos y los túneles de drenaje. Según la intensidad de la inflamación medida en base al IHS4, se subdivide en HS leve, moderada y grave. El tratamiento quirúrgico es fundamental en la fase predominantemente no inflamatoria y se basa en el estadio de Hurley de la zona afectada. La fase inflamatoria se trata con antibióticos orales o bien con inmunosupresores biológicos, aprobados por la EMA y la FDA, para la HS de moderada a grave. Además, existen procedimientos quirúrgicos para la forma predominantemente no inflamatoria de la enfermedad. La combinación de terapia médica para reducir la inflamación con un procedimiento quirúrgico para eliminar el daño tisular irreversible se considera actualmente un enfoque terapéutico holístico (Zouboulis CC, 2025).

La enfermedad sigue un curso a brotes de intensidad y frecuencia variables. Aproximadamente 1/3 de los pacientes presenta nuevas lesiones a diario, un tercio cada semana y un tercio refieren brotes de periodicidad mensual (Garg A, 2020).

Es poco conocida por los médicos, sobre todo en las fases iniciales y recibe poca atención del sector público. La falta de conocimiento hace que el diagnóstico se retrase (unos 10 años como promedio) (Kokolakis G, 2020). Durante este período, los pacientes consultan con más de tres especialistas (médicos generales, dermatólogos, cirujanos y ginecólogos) y reciben más de tres diagnósticos erróneos. Este retraso influye en la gravedad de la enfermedad, ya que es importante el tratamiento temprano, durante la fase inflamatoria, antes del desarrollo de las lesiones cicatriciales (Kokolakis G, 2020). Su duración promedio es de unos 20 años.

Los pacientes suelen diagnosticarse de forunculosis, abscesos o quistes sobreinfectados. Los nódulos de la HS, en lugar de abrirse verticalmente por un punto y supurar en superficie como el forúnculo, permanecen redondeados y no tienden a explotar. Se rompen horizontalmente bajo la piel y tienden a conectarse entre sí subcutáneamente por medio de túneles de trayecto sinuoso. La inflamación persistente provoca cicatrices que forman bandas fibróticas, placas endurecidas, cicatrices en forma de cordón y queloides, que pueden coexistir con nódulos inflamados, abscesos y túneles. La cicatrización puede provocar linfedema y contracturas, lo que resulta en limitaciones funcionales (Saunte DML, 2017).

Se ha comprobado que la HD se asocia a varias comorbilidades. Las más frecuentes y relevantes incluyen síndrome metabólico (obesidad central, hipocolesterolemia HDL, hipertrigliceridemia, hipertensión e hiperglucemia, 50% de los pacientes, OR = 1,95-2,19) (Phan K, 2019; Mintoff D, 2022), diabetes tipo 2, arteriosclerosis, enfermedades del hígado graso no alcohólico (EHGNA), artritis inflamatoria y enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa) (Zhang M, 2021; Garg A, 2022). También causa disfunción sexual en los pacientes, especialmente si afecta la región genitoanal (71.8% de las mujeres) y disfunción eréctil (63.8% de los varones) (Krajewski PK, 2024), depresión, ansiedad (OR = 2,0-2,5) (Saunte DML, 2017). La discapacidad causada por la HS puede ser significativa. Además, los pacientes con HS tienen una mayor mortalidad por cualquier causa (OR = 1,35) (Saunte DML, 2017).

Por otra parte, los pacientes con HS tienen un importante deterioro de la imagen corporal y una baja autoestima lo que puede provocar intentos de suicidio. La HS tiene un efecto considerable en la vida personal y profesional de los afectados, la mayoría de los cuales son adultos jóvenes o de mediana edad. Al tener los pacientes con HS disfunción sexual sienten que sus relaciones se ven afectadas negativamente por la enfermedad (Caliezi A, 2025). La HS es la dermatosis que tiene mayor impacto en la calidad de vida, más que las formas graves de acné o de psoriasis e incluso que el cáncer cutáneo (Wolkenstein P, 2007).