DermtoApp

Text lesson

1.2. Clasificación

Según la gravedad del acné se puede clasificar en:

1.2.1. Acné leve

Suele ser el acné inicial, el que corresponde al comienzo de la adolescencia. Si predominan los comedones abiertos y cerrados y existe alguna micropústula lo denominamos acné comedoniano. Si predominan las pústulas (algunos comedones y hasta 10-15 papulopústulas pequeñas), lo clasificamos como acné papulopustuloso.

21755051-26523394

Acne comedoniano L70.1; acné leve; erupción formada exclusivamente por comedones abiertos y cerrados

21755051-26523391

Acne comedoniano L70.1; acné leve; erupción en frente formada por comedones abiertos y cerrados y alguna micropústula

21755051-26523437

Acne comedoniano y papulopustulso leve L70.1; comedones abiertos y cerrados y alguna papulpústulas en mejillas

1.2.2. Acné moderado

El acné se considera moderado cuando hay más de 10-15 papulopústulas y alguna de ellas mide más de 2-3 mm, que son las que pueden dejar cicatrices.

21755051-26570497

 Acné papulopustuloso moderado L70.2; comedones, más de 15 papulopústules, alguna de ellas mayor de 3 mm y profunda

21755051-26523431

 Acne papulopustuloso moderado L70.2; comedones, múltiples pápulopustulas e mejillas, algunas mayores de 3 mm y profundas 

21755051-26569678

Acne papulopustuloso moderado L70.2; 15-20 papulopústulas, algunas profundas y mayores de 3 mm, y cicatrices

21755051-26569676

Acne papulopustuloso moderado L70.2; comedones, unas 20 pápulopustulas, varias de ellas mayores de 3 mm y profundas, y cicatrices en mejillas

21755051-26540419

Acne papulopustuloso  moderado  L70.2; comedones y múlples pápulopústulas profundas en mejillas; obsérvese el hirsutismo asociado; paciente con ovarios poliquisticos

21755051-26540418

Acne papulopustuloso  moderado  L70.2; comedones y más de 20 pápulopústulas profundas en mejillas; obsérvese el hirsutismo asociado; paciente con ovarios poliquisticos

1.2.3. Acné severo, acné grave

El acné lo calificamos como acné papulopustuloso severo cuando se detectan más de 20-25 papulopústulas especialmente cuando algunas miden más de 2-3 mm (que tienen riego de dejar cicatrices) o bien observamos más de 2-3 lesiones noduloquísticas (acné noduloquístico) en mejillas, con cicatrices, o abscesos y fístulas que drenan por varios orificios (acné conglobata), también en la espalda o el pecho.

21755051-36989739

Acné papulopustuloso severo L70.2; comedones, más de 30 pápulas superficiales y profundas en mejillas y algunas cicatrices

21755051-36989737

Acné papulopustuloso severo L70.2; comedones, más de 30 pápulopústulas profundas y cicatrices

21755051-26570963

Acné papulopustuloso severo L70.2; comedones, más de 30 pápulopústulas profundas y cicatrices

21755051-26570962

Acne noduloquístico grave L70.3; múltiples nódulos, quistes y cicatrices en mejillas

21755051-26570958

Acne papulopustuloso y noduloquístico grave L70.3; múltiples papulopústulas, nódulos, quistes  y costras en tronco anterior

21755051-26570957

Acné noduloquístico grave L70.3; comedones y múltiples nódulos, quistes y cicatrices en espalda

           También podemos clasificar el acné según el predominio del tipo de lesiones en: 1) Acné comedoniano, que suele ser la forma inicial del acné, suele corresponder con formas de acné leve, ya que no suele dejar cicatrices; 2) Acné papulopustuloso, cuando predominan las lesiones inflamatorias; 3) Acné noduloquístico, que suele corresponderse con formas graves de acné ya que con gran probabilidad deja cicatrices. Además, existen formas especiales de acne como el 4) Acné conglobata, en el que predominan los quistes y los abscesos comunicados por trayectos fistulosos. Su curación suele dejar cicatriz; 5) Acné fulminans, que consiste en una complicación súbita del acné nodulo-quístico, con síntomas de una inflamación sistémica y que cursa con fiebre, malestar general, miositis, artritis, úlceras y necrosis (para su control se necesitan los corticoides sistémicos); 6) Acné iatrogénico, causado por diversos fármacos como los corticoides y caracterizado por una erupción monomorfa de aparición súbita, compuesta por pápulas y pústulas y ausencia de comedones; 7) Acné neonatal, causado por el paso transplacentario de andrógenos maternos que puede manifestarse como una erupción de comedones y pústulas en las mejillas que puede durar hasta 6 meses y cura sin cicatriz; 8) Acné excoriado, caracterizado por excoriaciones y cicatrices autoprovocadas por la propia paciente (es más típico de mujeres con personalidad obsesivo-compulsiva), con escasez de comedones y papulo-pústulas, en un periodo de estrés; 9) Acné ocupacional, formado por comedones rodeados de eritema y nódulos en antebrazos, muslos y nalgas relacionados con la exposición a aceites industriales. Dentro de este grupo cabe destacar el cloracné producido por la exposición a compuestos químicos halogenados.

No existe una evidencia científica clara que respalde dietas específicas para el tratamiento del acné. La mayoría de los pacientes creen que los dulces, el chocolate, las grasas y las frituras tenían efectos negativos sobre el acné, y que las frutas y verduras, las vitaminas y los suplementos (zinc, omega-3, selenio y té verde) mejoran la enfermedad (Salemi M, 2025). En algunos estudios se ha comprobado que una dieta con un bajo índice glucémico podría reducir la gravedad del acné y parece que existe una asociación entre acné y consumo de lácteos (Mahmood SN, 2014; Dai R, 2018). En un estudio sobre 53 casos y 53 controles, se comprobó que la ingesta de queso y carbohidratos se correlacionaba positivamente con el acné, con diferencias significativas (p < 0.05) (Akpinar Kara Y, 2019). La leche y el chocolate también contribuyen a la exacerbación del acné. Sin embargo, los alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 suprimen la producción de citocinas inflamatorias y pueden tener un efecto terapéutico (Conforti C, 2022). Tanto los glúcidos como los lácteos, influyen en la secreción de hormonas como la insulina, el factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF-1) y los andrógenos, lo que interviene en la acnegénesis. Se seleccionaron 34 artículos de calidad (controlados aleatorizados) en los que se demostró que un índice glucémico alto y una mayor ingesta diaria de hidratos de carbono y glúcidos se asociaron positivamente con la producción y la gravedad del acné (Meixiong J, 2022).

Existe una forma especial de acné que afecta a un 10-12% de las mujeres mayores de 25 años. Se conoce como acné de la mujer adulta (AMA). Se describen 2 subtipos, el “persistente” que representa el 80% y que, como indica su nombre, persiste desde la adolescencia, y el de “inicio tardío” (20% restante). Habitualmente es de tipo leve-moderado y se caracteriza por estar compuesto predominantemente por lesiones inflamatorias, papulopustulosas, que se localizan en la mitad inferior de la cara y la mandíbula, y menos comedón es que el acné adolescente. Suele asociarse a brotes premenstruales, las lesiones pueden dejar hiperpigmentación postinflamatoria (HPI) e incluso cicatrices y tiene un mayor impacto en la calidad de vida (Holzmann R, 2014). En un estudio que incluyó 208 pacientes con AMA la puntuación media del DLQI fue de 8,0 ± 5,4 (rango de 0 a 23) (Chanyachailert P, 2021). En otro estudio sobre 60 mujeres (edad 26-41 años), el 50% de las cuales tenía brotes premenstruales, se detectó un aumento de testosterona total en el 6,7%, de LH en el 3,3%, de FSH en el 18,3%, de prolactina en el 3,3% y de TSH en el 15%. Sin embargo, no se detectó asociación entre la gravedad del acné y los parámetros hormonales (Meena AK, 2023). En general las mujeres con AMA no requieren evaluación de los niveles hormonales a menos que presenten signos o síntomas de hiperandrogenismo o síndrome del ovario poliquístico (SOPQ) (menstruaciones irregulares, acné, hirsutismo, fenotipo masculino, alopecia androgénica) (Zaenglein AL, 2016). En caso de sospecha de hiperandrogenismo se recomienda solicitar testosterona libre y total, la globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG), la DHEAS, la prolactina, el índice de andrógenos libres y los metabolitos androgénicos periféricos como el 3-alfa diol y el glucurónido de androsterona son las pruebas ideales, aunque también se puede requerir una ecografía para su diagnóstico (Sardana K, 2024). El AMA está subestimado. Se asocia a estrés, ansiedad y alteración en la calidad del sueño con los que guarda una relación recíproca. Provoca mayores niveles de angustia psicosocial por lo que las pacientes tienden a manipularse las lesiones y pellizcarse la piel lo que conlleva mayor riesgo de sobreinfección y cicatrices (Dreno B, 2018). Tiene una evolución prolongada y un tratamiento difícil. Se deben discutir claramente algunos hábitos como la manipulación de las lesiones y el uso de maquillajes y cosméticos que han de reducir en lo posible y ser de base acuosa y no comedogénicos (Bagatin E, 2021).

El acné se debe diferenciar de la foliculitis de la barba, que es más monomorfa, más aguda y habitualmente más localizada. También se puede confundir con la rosácea papulopustulosa, habitualmente de inicio más tardío y con un fondo más difuso de eritema y telangiectasias y en la que hay ausencia de comedones.