Currículum
Tema 15. Enfermedades de las glándulas sebáceas y sudoríparas
1. ACNE
0/42. ROSÁCEA
0/33. DERMATITIS PERIORAL
0/24. HIDRADENITIS SUPURATIVA
0/75. HIPERHIDROSIS
0/26. BIBLIOGRAFÍA
0/13.2. Tratamiento
Es fundamental suspender los posibles exacerbantes (corticoides tópicos y cosméticos) (“tratamiento cero”) (Hall CS, 2010).
En los casos leves se puede utilizar el metronidazol tópico, la eritromicina, la clindamicina, el peróxido de benzoilo y la ivermectina tópicos. Todos ellos se aplican 1 o 2 veces al día como monoterapia y pueden ser irritantes, lo que debe advertirse al paciente. También se han mostrado efectivos los inhibidores tópicos de la calcineureina (ITC). En un estudio retrospectivo sobre un total de 132 niños con DPO se obtuvo una remisión completa de casi el 70% de los casos tratados con ITC solos, del 75% cuando se asociaban ITC y metronidazol tópico y de casi el 80% cuando los ITC se asociaban a un antibiótico sistémico (Ollech A, 2020, Tolaymat L, 2025). Se pueden administrar asimismo de forma combinada (ITC más metronidazol) cada 12 horas. Para los casos de intensidad moderada o muy recidivantes se recomiendan las tetraciclinas orales (doxiciclina, minociclina, 100 mg/d durante 30 días) que parecen ser el tratamiento más efectivo (no están indicadas en menores de 8 años). Las lesiones suelen experimentar una franca mejoría con 1-2 meses de tratamiento. Alternativamente se pueden utilizar los macrólidos orales, como la eritromicina o la azitromicina, que están especialmente indicados en los niños (Kellen R, 2017, Tolaymat L, 2025). Con cualquiera de estos tratamientos mejora la DPO, pero con frecuencia recidiva al poco de suspenderlos.
En conjunto la evidencia para fundamentar el tratamiento de la DPO es de certeza baja o muy baja. Se realizó una revisión sistemática en la que se incluyeron 11 estudios randomizados y controlados, con un total de 733 participantes. La evidencia sobre la mejora de la gravedad con la combinación tópica clindamicina/peróxido de benzoilo fue muy incierta. La crema de pimecrolimus parece que mejora ligeramente la gravedad a las 4 semanas de tratamiento (DM -0,49; n = 164; evidencia de certeza baja). Entre los efectos adversos destaca el eritema, la infección por el virus del herpes simple, el ardor y el prurito. El gel de ácido azelaico parece que no produce cambios en la gravedad después de 6 semanas de tratamiento. En cuanto a los tratamientos sistémicos, las tetraciclinas orales pueden mejorar la gravedad de la DPO a partir del día 20 (evidencia de certeza baja). Los efectos adversos pueden incluir molestias abdominales, sequedad facial y prurito (Gray NA, 2022).
En las formas granulomatosas infantiles ha resultado eficaz la roxitromicina (Wang, 2023).