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Currículum

Tema 04. Infecciones bacterianas de la piel y de los tejidos blandos. infecciones transmitidas por garrapatas (rickettsiosis y borreliosis)

5. Bibliografía

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1.1. Introducción

Las infecciones bacterianas de la piel suelen presentarse como patologías superficiales y leves, como el impétigo o las foliculitis, pero también pueden tener repercusiones más graves, como la celulitis o la formación de abscesos e incluso pueden ser mortales como las fascitis necrotizantes. La gran mayoría están causadas por Streptococcus pyogenes (S. pyogenes) o Staphylococcus aureus (S. aureus). La patogenicidad estas bacterias se atribuye predominantemente a su diversa gama de determinantes de virulencia, que facilitan la colonización, permiten eludir las defensas inmunitarias del huésped e inducen daño tisular. Al mismo tiempo, el sistema inmunitario cutáneo desempeña un papel fundamental en la lucha contra estos patógenos, ya que intervienen tanto la inmunidad innata como la adaptativa (Larru B, 2014).

En segundo lugar, hablaremos de las corinebacterias, unas bacterias grampositivas pleomórficas, que habitan en el suelo y se utilizan ampliamente en la producción industrial de aminoácidos y detergentes. Algunos miembros de este grupo son patógenos vegetales y animales. También son un componente importante del microbioma cutáneo (Herman R, 2025), detectándose una amplia diversidad de especies de corinebacterias. A pesar de tratarse de microorganismos comensales también puede influir como patógenos en enfermedades como el Eritrasma (Groves JB, 2025), la Queratolisis Plantar Sulcatum (Palaniappan V, 2023) o la Tricomicosis Axilar o Palmelina (Liñán Barroso JM, 2024).

Un tercer grupo de infecciones bacterianas de la piel son las denominadas “fiebres manchadas”. Están causada por Rickettsias, unas bacterias gramnegativas intracelulares obligadas cuyos ciclos de vida transcurren entre los hospedadores mamíferos y los artrópodos vectores. Pueden ser causa de morbi-mortalidad significativa. El cambio climático y los cambios ambientales provocados por el hombre han hecho que se vayan extendiendo por todo el mundo (Rymaszewska A, 2024). En nuestro medio, la más frecuente es la Fiebre Manchada Mediterránea (FMM) o Fiebre Botonosa Mediterránea (FBM), causada por la Rickettsia conorii, cuyo artrópodo vector habitual es la garrapata marrón del perro, Rhipicephalus sanguineus. Es endémica en las regiones bañadas por el Mediterráneo, aunque, debido al turismo, también se han registrado casos importados en muchos países no endémicos (Spernovasilis N, 2021). Otra de las enfermedades trasmitidas por garrapatas (ETG) es la enfermedad de Lyme, una zoonosis que afecta tanto a adultos como a niños que está causada por la Borrelia burgdorferi sensu lato. Se extiende por todo el hemisferio norte y continúa diseminándose por la creciente incursión de los humanos por hábitats en los que habitan las garrapatas colonizadas por estas espiroquetas (Radolf JD, 2021).