Currículum
Tema 10. Psoriasis y otras dermatosis eritematodescamativas
2. PSORIASIS
0/73. DERMATITIS SEBORREICA
0/14. PITIRIASIS ROSADA DE GIBERT
0/15. LIQUEN PLANO
0/16. BIBLIOGRAFIA
0/11. INTRODUCCION
0/14. Pitiriasis rosada de Gibert
La pitiriasis rosada de Gibert es una erupción cutánea benigna y autoresolutiva en la gran mayoría de casos.
Se manifiesta en forma de pápulas eritematoescamosas o asalmonadas que presentan un collarete descamativo fino de predominio en periferia. Estas lesiones cutáneas suelen medir entre 0.5 cm y 1 cm y distribuirse por el tronco y la parte proximal de extremidades (una distribución llamada en “camiseta y pantalón corto”). En la espalda las lesiones se dispersan siguiendo un trayecto más o menos horizontal, que se ha descrito como en “árbol de Navidad” siguiendo las líneas de Langer o de tensión de la piel.
En un 80% de los casos los pacientes presentan inicialmente una lesión similar a las anteriormente descritas pero de mayores dimensiones conocida como “placa heráldica” que precede al resto de lesiones en unos 4-14 días. También puede asociarse en un 5% de los casos a pródromos como malestar general, fatiga, fiebre, artralgias, adenomegalias, odinofagia o molestias gastrointestinales, por lo general leves, que pueden pasar desapercibidos por el paciente o no relacionarlos con la sintomatología cutánea.
Se ha calculado una prevalencia del 0.5% al 2% en la población siendo más frecuente su debut entre los 10 y 35 años con un pico de incidencia durante la adolescencia y en los meses de invierno y primavera. Los herpesvirus humanos 6 (HVH-6) y 7 (HVH7) se han implicado como agentes causales de la patología (Mahajan K, 2016).
Al paciente le suele llamar la atención la aparición brusca de las lesiones más que la sintomatología, que fuera de los pródromos, suele limitarse a un prurito leve, aunque existen casos descritos de eczematización de las lesiones de pitiriasis. También existen formas atípicas de pitiriasis rosada (vesiculosa, purpúrica, urticarial, tipo eritema multiforme) así como la presentación en localizaciones atípicas (acral, unilateral, inversa, localizada).
Igualmente, todas las lesiones tienden a una resolución espontánea en 6-8 semanas con una recurrencia rara que puede deberse a otros virus de la misma familia como el virus varicela-zóster o el virus Epstein-Barr.
El diagnóstico diferencial incluye el resto de enfermedades eritematodescamativas que cursan con lesiones aisladas y dispersas, como el liquen plano, la psoriasis en gotas, las tiñas del tronco, la sífilis secundaria, la dermatitis seborreica y reacciones medicamentosas (omeprazol, antiinflamatorios no esteroideos e inhibidores de la enzima conversora de angiotensina). Es importante pensar en estos diagnósticos sobre todo en casos donde no hay placa heraldo previa.

Pitiriasis rosada L20; maculopápulas eritematoescamosas, rosadas, ovaladas, localización tronco; evolución cura en 6 semanas

Pitiriasis rosada L20; pápulas eritematoescamosas; localización tronco; evolución cura en 6 semanas

Pitiriasis rosada L20; pápulas eritematoescamosas; localización tronco; evolución cura en 6 semanas

Pitiriasis rosada L20; medallón heráldico; lesión eritematodescamativa de mayor tamaño en el centro de la fotografía (2), que apareció 1 semana antes de la erupción

Pitiriasis rosada L20; en tronco las lesiones se diponen de forma horizontal

Pitiriasis rosada L20; pápulas eritematodescamativas que se disponen siguiendo las líneas de tensión de la piel, en “arbol de navidad”
Tratamiento
Por lo general no es preciso. Se debe comentar con el paciente la benignidad de la erupción y su curso autoinvolutivo.
Si existe prurito asociado, pueden ser útiles los emolientes, los antihistamínicos sedantes y los corticoides tópicos, aunque no parece que reduzcan la duración de la enfermedad (Villalon-Gomez JM, 2018). También se ha planteado el uso de fototerapia si existe prurito asociado y gran extensión de lesiones.
Se ha considerado que puede tener utilidad una intervención activa en aquellos casos con una pitiriasis rosada severa, recurrente o durante el embarazo y se ha postulado el uso de aciclovir oral para reducir la duración de la enfermedad en casos limitados y con una baja evidencia (Leung A, 2021).