Currículum
Tema 10. Psoriasis y otras dermatosis eritematodescamativas
2. PSORIASIS
0/73. DERMATITIS SEBORREICA
0/14. PITIRIASIS ROSADA DE GIBERT
0/15. LIQUEN PLANO
0/16. BIBLIOGRAFIA
0/11. INTRODUCCION
0/13. Dermatitis seborreica
El eczema seborreico consiste en una dermatitis de las áreas corporales con una mayor producción de sebo, donde se localiza una mayor concentración de glándulas seborreicas del cuerpo. Su desarrollo se debe a la proliferación de levaduras del género Malassezia y a la posterior reacción inflamatoria que desencadenan. Debido a su afinidad por los lípidos, Malassezia se concentra en zonas ricas en sebo, como el cuero cabelludo, la cara y el tronco. Allí, provoca la hidrólisis de triglicéridos y otros lípidos, generando una diferenciación queratinocítica anómala, disfunción de la barrera epidérmica e inflamación (Borda LJ, 2015).
Clínicamente, la enfermedad se manifiesta en forma de máculas o placas eritematodescamativas, poco infiltradas, simétricas y pruriginosas. La descamación característica es blanco-amarillenta y untuosa al tacto. Las lesiones aparecen de forma difusa en el cuero cabelludo y su borde de implantación, la región interciliar, las cejas, el pliegue nasogeniano (desde donde puede extenderse a las mejillas formando un patrón en alas de mariposa), la zona retroauricular y la región preesternal (Clark GW, 2015).
En el cuero cabelludo, la manifestación varía desde una descamación fina hasta una hiperqueratosis psoriasiforme con escamas micáceas adheridas tanto al cuero cabelludo como al pelo. Estas pueden desprenderse junto con el cabello y ocasionar una alopecia transitoria, conocida como falsa tiña amiantácea. En algunos casos, la dermatitis seborreica también puede causar blefaritis, caracterizada por eritema, descamación y costras amarillentas adheridas a las pestañas.
Cuando afecta la zona retroauricular, se observa descamación con fisuras y supuración, mientras que la afectación del conducto auditivo externo se acompaña de descamación y prurito. En el tronco, las lesiones suelen presentarse como máculas eritematodescamativas o pequeñas pápulas foliculares y perifoliculares con descamación amarillenta, en ocasiones simulando una pitiriasis rosada. En los pliegues cutáneos, la enfermedad se manifiesta con maceración, eritema y fisuras, lo que aumenta el riesgo de sobreinfección.
Su curso sigue un patrón estacional, con una mayor prevalencia en invierno y exacerbaciones en períodos de estrés.
El diagnóstico diferencial de la dermatitis seborreica varía según la zona afectada.
– Cuero cabelludo: debe diferenciarse de la psoriasis, la tiña tonsurante (especialmente en niños) y la neurodermatitis.
– Cara: se debe distinguir de la psoriasis facial, la tiña faciei, la rosácea y el lupus eritematoso.
– Tronco: es importante diferenciarla de la pitiriasis rosada, la psoriasis, la tiña corporis y la sífilis secundaria.

Dermatitis seborreica centrofacial L21.9

Dermatitis seborreica centrofacial y del surco nasogeniano L21.9

Dermatitis seborreica L21.9. Descamación del borde de implantación del pelo

Dermatitis seborreica interciliar y de las cejas L21.9

Dermatitis seborreica centrotorácica L21.9

Dermatitis seborreica del pliegue retroauricular

Dermatitis seborreica hiperqueratósica; falsa tiña amiantácea, escamas micáceas adheridas al pelo, que se levantan con él y pueden produir alopecia transitoria
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es reducir la proliferación de Malassezia y la consecuente respuesta inmunoinflamatoria, aliviando así el prurito, el eritema y la descamación.
Cuero cabelludo: En casos leves, los champús antiseborreicos (sulfuro de selenio, piritiona de zinc, coaltar, cetoconazol o ciclopirox) suelen ser suficientes cuando se aplican a diario o cada 2-3 días, dejándolos actuar durante 3-5 minutos. En casos más severos, pueden añadirse corticoides tópicos de potencia media en solución, como el valerato de betametasona, el aceponato de metilprednisolona o el furoato de mometasona en solución, aplicándolos por la noche antes del lavado con el champú antifúngico a la mañana siguiente. Se ha demostrado que la combinación de antifúngicos y corticoides ofrece mejores resultados y periodos más prolongados de remisión en comparación con su uso por separado. No se recomienda el tratamiento con corticoides en monoterapia debido al riesgo de taquifilaxia (Mehta AB, 2016).
Cara: El tratamiento de primera línea consiste en antifúngicos en monoterapia, como la crema de cetoconazol al 2% o ciclopirox al 1%, aplicados cada 1-2 días. Se ha observado que estos tratamientos tienen una eficacia similar a la hidrocortisona al 1%. Los corticoides de potencia baja o media se emplean como segunda opción o en combinación con antifúngicos, aplicando crema de hidrocortisona al 1% por la mañana y crema de cetoconazol al 2% por la noche. Sin embargo, debido a los efectos secundarios de los corticoides, como atrofia epidérmica y telangiectasias, su uso debe ser limitado (Borda LJ, 2019). Para evitar estos efectos adversos, los inhibidores tópicos de la calcineurina, como tacrolimus y pimecrolimus, pueden ser una alternativa eficaz en el tratamiento de la dermatitis seborreica facial (Tucker D, 2024). Al tratamiento con cremas puede añadirse el lavado de la cara con un champú antiseborreico.
Mantenimiento: En las fases de mantenimiento, tanto en la dermatitis seborreica del cuero cabelludo como en la facial, suele ser suficiente con el lavado 1-3 veces a la semana utilizando los champús antifúngicos mencionado.