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Currículum

Tema 08. Picaduras de insectos, infestaciones e infecciones por protozoos

3. ORUGAS Y ESCARABAJOS

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6. INFECCIONES POR PROTOZOOS

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7. BIBLIOGRAFÍA

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4.2. Arañas

De las miles de especies de arañas que existen en el mundo, solo unas pocas tienen importancia médica. El veneno de la mayoría de las arañas tiene poco o ningún efecto sobre los tejidos de los mamíferos. Solo unas pocas especies tienen músculos lo suficientemente poderosos como para penetrar la piel humana y la mayoría solo muerden en circunstancias extremas como antes de ser aplastadas (Al-Agroudi MA, 2016).

A pesar del miedo a las arañas (aracnofobia) sus picaduras son un diagnóstico clínico sobredimensionado; la mayoría de las veces se trata de lesiones de otra causa. Una picadura de araña se caracteriza por signos y síntomas locales leves y agudos en forma de una pequeña pápula inflamatoria, pústula o roncha. En algunas ocasiones se pueden ver las marcas de los colmillos (una o dos marcas pequeñas de punción). La mayoría de reacciones pueden ser manejadas con tratamiento tópico y se resuelven sin secuelas en pocas horas o un máximo de 7 a 10 días (Kang JK, 2014).

Las arañas más propensas a infligir mordeduras médicamente significativas en humanos incluyen las arañas viudas y falsas viudas (en todo el mundo), las arañas reclusas marrones (principalmente en América del Norte y del Sur), las arañas de tela en embudo australianas (este de la costa de Australia), las arañas Phoneutria (Brasil) y la araña del saco Amarillo (Cheiracanthium punctorium) en Europa Central, cuya picadura es muy dolorosa y su veneno tiene propiedades insecticidas, hemolíticas, citotóxicas y de daño de membrana que produce un efecto neurotóxico transitorio (Varl T, 2017). La mordedura de la araña viuda (Latrodectus) causa espasmos musculares intensos, y la de la araña reclusa marrón (loxosceles) puede volverse necrótica, aunque esto sucede en una minoría de casos. Las reacciones sistémicas a las mordeduras suelen ser leves y consisten en signos y síntomas inespecíficos; en raras ocasiones, los pacientes pueden desarrollar síntomas constitucionales, anomalías hematológicas y afectación del sistema nervioso (Juckett G. 2013).