Presentación
Para el aprendizaje de la Medicina es fundamental la observación directa de casos clínicos con identificación de los síntomas y signos guía con el apoyo de un médico experto o tutor. En el caso de la Dermatología el signo guía es una imagen que puede clasificarse por patrones: enfermedad eritematoescamosa, vesículo-ampollosa, pustulosa, cambio de pigmentación, tumor queratósico o pigmentado, etc., a los que se ha de añadir su localización: zonas expuestas o fotoexpuestas, pliegues, predominio en tronco, palmas y plantas, etc. El reconocimiento de estos patrones se adquiere mediante la repetición de imágenes y consiste, casi de forma subconsciente, en comparar casos según su aspecto clínico. Aunque la experiencia con pacientes reales es fundamental, también resulta útil la visualización de múltiples imágenes. Este aprendizaje visual se refuerza con la información teórica, que ayuda a retener los datos clínicos relevantes, los rasgos distintivos de las dermatosis y tumores y la evolución de cada caso. Con el tiempo, esta información se integra en la memoria y favorece un reconocimiento rápido, eficaz y preciso. El proceso se consolida cuando se aprende a realizar las preguntas para obtener la historia clínica y a realizar una exploración cutánea completa, que a menudo incluye la palpación de las lesiones y el análisis de imágenes dermatoscópicas.
Las enfermedades y tumores cutáneos representan entre el 7% y el 10% de las consultas en atención primaria. Además, cerca del 50% de los graduados en Medicina ejercerán como Médicos de Familia. A pesar de ello, en la mayoría de los países la Dermatología sigue siendo una de las especialidades con menor presencia en los planes de estudio. En Estados Unidos, los estudiantes reciben de media menos de 18 horas de formación durante la carrera; en España, la media es de 3,4 créditos teóricos, con variaciones que van desde los 2,7 créditos en la Universidad Autónoma de Barcelona a los 4,7 en la Universidad de Sevilla.
En la Universidad de Lleida iniciamos el aprendizaje electrónico de la Dermatología con Dermatoweb, una plataforma que reunía el programa de la asignatura y sus objetivos docentes. Incluía también un temario de 18 temas, cuyos contenidos se correspondían con los programas de Dermatología de muchas facultades de Medicina españolas. Su elaboración se basó en los motivos de consulta más frecuentes, y los ítems fueron consensuados posteriormente mediante el método Delphi por unos 20 profesores de distintas facultades. La plataforma incorporaba, además, el diagnóstico diferencial de los 20 motivos de consulta más habituales, casi 200 casos clínicos problema tipo test con respuesta comentada, un atlas fotográfico con más de 5000 imágenes y alrededor de 100 vídeos sobre procedimientos dermatológicos frecuentes para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades cutáneas, como biopsias, cultivos, crioterapia de verrugas y otros tumores benignos, así como técnicas quirúrgicas que iban desde la exéresis simple hasta colgajos e injertos en tumores malignos. Dermatoweb obtuvo el “Premi Vicens Vives de la Generalitat de Catalunya a la Innovación en la Docencia 2004”. A lo largo de sus 15 años de actividad acumuló más de 2 millones de visitas, principalmente de España y Latinoamérica. Su cierre estuvo condicionado por dificultades técnicas relacionadas con el sistema operativo, problemas de seguridad propios de un sistema abierto -incluidos dos ataques sufridos en la Universidad de Lleida- y la falta de financiación.
En 2020, con la expansión del aprendizaje mediante dispositivos portátiles (smartphons y tabletas), iniciamos Dermatoapp, una actualización de Dermatoweb en formato web-app y con acceso limitado mediante registro. Durante los últimos tres años hemos trabajado en la tercera edición de Dermatoapp, una actualización ampliada de la versión de 2020. Se ha incorporado el tema 1, “Estructura y funciones de la piel”, mientras que el tema 19 se ha dividido en dos: “Colagenosis y vasculitis” y “Manifestaciones cutáneas de las enfermedades internas”. El temario comienza con las bases de la Dermatología y continúa con las infecciones cutáneas bacterianas, víricas y micóticas, además de un capítulo específico sobre infecciones de transmisión sexual y dermatosis relacionadas con insectos. A continuación, se abordan las principales dermatosis inmunoinflamatorias, como las enfermedades ampollosas, la dermatitis atópica y otros eczemas, la psoriasis y otras enfermedades eritematodescamativas, así como discromías como el vitíligo o el cloasma. En la parte final se tratan los tumores benignos y malignos de la piel, incluidos carcinomas y melanomas, y los signos cutáneos de enfermedades internas, como colagenosis y vasculitis, así como de otros órganos y sistemas.
La plataforma contiene casi 2000 fotografías representativas de distintas patologías, en su mayoría de buena calidad, y más de 2000 referencias bibliográficas, aproximadamente la mitad de publicaciones de los últimos cinco años. Las imágenes se integran en el texto y también se presentan al inicio de cada tema en forma de galerías, lo que facilita una visualización rápida y, en parte, facilitan el diagnóstico diferencial. Al igual que la radiología o la anatomía patológica, la Dermatología se apoya en gran medida en el diagnóstico por la imagen; por ello, la comparación visual favorece el reconocimiento de las dermatosis.
El objetivo de Dermatoapp no es sustituir la formación clínica con pacientes, ya que el aprendizaje electrónico no permite valorar la textura de la piel, la consistencia de una lesión ni la extensión real de una erupción. Tampoco facilita la enseñanza de habilidades esenciales en la relación médico-paciente, como la empatía, la comunicación o la formulación adecuada de preguntas para elaborar una historia clínica. Su finalidad es reforzar el programa docente y ofrecer la ventaja de disponer del material en el momento y lugar que resulten más convenientes para el estudiante o el médico, tantas veces como sea necesario. En una especialidad predominantemente visual como la Dermatología, el acceso a numerosas imágenes de alta calidad facilita el reconocimiento de patrones en la práctica.
En la redacción han participado 20 colaboradores, en su mayoría miembros del equipo médico o residentes de la sección de Dermatología y del servicio de Anatomía Patológica del Hospital Universitari Arnau de Vilanova de Lleida, investigadores del IRB-Lleida y profesores de la Universidad de Lleida (UdL). También han colaborado antiguos alumnos de la UdL y dermatólogos que actualmente trabajan en otros hospitales, pero que se formaron como residentes en el HUAV. Cinco de los profesionales trabajan actualmente en Avantmèdic.